jueves 29 de mayo de 2008

Hoy me siento Stradivarius

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Me sé especial.
Diferente a la mayoría.
Siempre lo supe.
Y aunque soy vulnerable e insegura, no soy frágil.
Hablo poco. Y escribo mucho.
Creo en mi y en mi fortaleza interior.

Hoy, divagando en ésas horas muertas, pensando acerca de mi sumisión, he creido entender qué me ocurre. Qué nos ocurre a las sumisas.
Va a sonar raro, pero os lo voy a contar…

Siento que somos como pequeños Stradivarius. Instrumentos muy valiosos. Únicos. Con características especiales. Capaces de producir la música más bonita del mundo…
Pero necesitamos un intérprete capaz de hacernos sonar de ésa manera especial…
Necesitamos estar en las manos de un genio. No es fácil. No hay muchos.
Si caemos en las manos de un músico inexperto ni siquiera sonaremos bien.
Seremos un instrumento como otro. Un trozo de madera vulgar.
Pero cuando nos encontremos seguras en las manos de alguien seremos capaces de darlo todo.

Ésa es nuestra entrega.
Nuestra limitación y nuestro privilegio.
Ése es nuestro don.
Y así, al menos yo, me siento realizada y completa. Así siento que estoy cumpliendo mi misión... Sabiendo que su música suena a través de mi... Dándolo todo porque así sea.


¿Y los Dominantes? ¿Qué instrumento prefieren ellos tocar?
No puedo hablar de lo que no sé, de lo que no siento.
Pero sé que Ellos saben lo que es tener un Stradivarius en sus manos.
Sé que Ellos, a su manera, también se entregan.

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Amo... Gracias por dejar que sea tu instrumento.... por hacer de mi aquello que ya era, pero que sin Ti no tenía sentido... Por moldearme y llevarme de tu mano a sacar lo mejor de mi para dártelo a Ti... Como el artesano de la foto...Gracias...

17 comentarios:

BlackViolet dijo...

Ya decía yo que al entrar por aquí se oía de fondo una música mágica... y yo venga a buscar el reproductor por todo el blog y nada... Así que eres tú, hermanita, dejando escapar las notas de la música que interpreta una mano prodijiosa... ¡Eres un stradivarius! Claro, el violín de valor incalculable...

La belleza de éstos consiste en su exclusividad... no hay dos iguales, y, desde luego, no existe instrumento que imite su prodijio... No se conoce con exactitud el secreto de su creación, y eso los hace aún más bellos y únicos...

Pero... ¿cómo reconocer a un stradivarius? Oyéndolo hacer magia, de manos del mago.. Del intérprete que posea el virtuosismo suficiente...

¡Bien hermanita! ¡Bien bien bien! Tú que supiste elegir qué manos debían mostrarte tu valía... Él que sabe sacar las mejores notas de Su stradivarius, que lo cuida como el tesoro que es....

¡¡¡jajaja!!! Ay, me estoy imaginando a mí misma puesta en una vitrina!jaja! Bueno, me lío tanto hablando que más que un stradivarius parezco un tambor, provocando migraña..jajaja!

PD: Gracias por verlo de manera tan bella...

FRONK dijo...

Te pondremos en una vitrina Black, para que solo la mirada de el, te haga florecer!!!!!!

Opino como tu, no todo el mundo sabe sacar todo el partido que merece el instrumento que se va a tocar, por muy valioso que sea, hay una persona destinada a que eso sea, y por mucho que lo queramos forzar , no lo conseguiremos hasta que no encontremos a esa personaadecuada.

Besos rosados.

Mandrago dijo...

Muy bonito Princesa,enhorabuena

¿porqué no quieres ser tu propia maestra?

los hombres no somos más que colegas, podemos compartir experiencias

al final estamos solos, con nuestr@s amig@s

un abrazo

borrasca dijo...

Sobrina me encantó el símil que empleaste, que te sigan tocando tan bien.

Besos y arrumacos de tía contempladora

artemisa dijo...

Jolin Zan .... que simil tan bonito. Y es que es verdad, sólo un verdadero maestro ... Nuestro maestro ... Esa persona especial, es quien sabe sacarnos ese sonido tan particular.

Un abrazo

morena sumisa dijo...

Hermoza manera de describirnos a las sumisas, creo que hay una gran verdad en todo lo que dijiste, depende mucho de la persona que elegimos para compartir este camino.

besos!
morena

Srta. Pelo dijo...

Me recuerdas a mí hace un par de años, con todo esto de sentise difernte, único, raro...

Ahora difiero bastante, sin embargo me agrada la forma en que lo expresas, tus comparaciones, tus metáforas, nda mal, nada mal...

Lindo espacio :)

TOROSALVAJE dijo...

Yo no soy Stradivarius, en todo caso el hombre orquesta.

Besos.

josé javier dijo...

Si alguna vez tengo un Stradivarius entre mis manos no lo tocaré, sólo lo miraré, no fuera a ser que rompa alguna cuerda. Céfiro.

by Alex dijo...

...¿Crees entender tu sumisión?...
¿Que es la sumisión?
¿Obediencia, sometimiento, docilidad?...
¿Sumisión en todo lo que te rodea....o...Sumisión como juego sexual?...
Tu simil del Stradivarius, no me deja claro si una sumisa necesita una persona que le domine y le mande en todo lo que hace en la vida....o solo lo necesita para sus juegos sexuales..
Si la necesidad es continua, me parece un problema patológico....si la necesidad es buscada para juegos sexuales, supongo que cada uno es libre de buscar lo que mas le satisface...

Sir Williams dijo...

El símil es casi perfecto y cada individuo es único e irrepetible, por lo que la simbiosis en cada pareja hace que "instrumento" e "intérprete" logren lo mejor de sí y del otro.
El quid es encontrar el adecuado !

Sir Williams

kat dijo...

Me ha encantado el símil con el Stradivarius... sobre todo por lo que significa el sentirte única, excepcional, perfecta... pero que solo en manos de un buen violinista saldrá lo mejor de ti misma...

Porque instrumentos en manos de artistas puedes ser muchos, pero algo tan exclusivo como puede serlo un stradivarius... hay pocos!!

Y siguiendo el mismo símil musical, por muy artista que sea no le des un Stradivarius a un pianista o al mejor trompetista, son incompatibles, por buenos que sean!!

Un besazo, niña!!!

kat

PD: Aún me estoy riendo con lo del hombre orquestra...

maria dijo...

Creo Zan que es la primera vez que comento en tu blog, ahora me siento segura porque se que casi somos familia. Me gusta lo que leo, y me gusta porque empiezas a plantearte cosas, no das todo por hecho y te dejas hacer, sino que tu misma eres artífice de tu propia vida.

Me gusta mucho.

Besos

.zan. dijo...

¡Gracias a todos por vuestros comentarios y por hacerme divagar aún más!

Alimentáis mi imaginación, y donde había violines y artesanos, ahora hay vitrinas, tambores, pianistas y ¡hasta una orquesta entera!

La próxima vez que pida un deseo al soplar una tarta de cumpleaños pediré que todos ésos Stradivarius que aún están desorientados, y todos ésos intérpretes que andan buscando su pequeño tesoro, se encuentren un día y se reconozcan.

¡Besos y abrazos para todos!

Marcelo dijo...

Yo le pondría música a esta entrada: la del "Adagio en Sol menor" de Tomaso Albinoni, aquel que reconstruyera Giazotto añadiéndole un violín solista...

Manos virtuosas desgranan cada nota, los dedos vibrantes sobre el astil, dibujando con el arco filigranas de caricias... Melodía secreta, misteriosa, mágica... como una sucesión de gemidos incontenibles...

Bellísima la imagen que logras que recreemos: mujer-Stradivarius, de hermosos contornos definidos, de pelo ensortijado en la voluta del clavijero, de pubis bocetado en el trapecio del cordal... Solo al alcance de manos virtuosas...

Besos de luna llena.

P.D.: Precioso el poema de Neruda que dejaste en mi orilla. Muchas gracias por reescribirlo sobre mi arena.

inner_turbulence{} dijo...

Una analogía bellísima... me voy con esa música de las cuerdas sonando bajo la mano de nuestro Señor.

Gracias querida zan, le diste música a mi noche!!

Comentaré a mi Señor este post tuyo, para que lo lea, me parece precioso!

Mis respetos a tu Amo,
inner_turbulence{}

Awixumayita dijo...

Me sorprende muchísimo leer a sumisas, a Stradivarius, como tú las llamas. Y te incluyes, y me sorprendes. Disfruto leyéndonte, pero al mismo tiempo me aterras. Quiza´ porque a mí me aterra el pensar... me aterra imaginarme dominada. Quiza´aún no he llegado a comprenderos del todo.
Pero, como ya he dicho: disfruto leyéndote. Lo diferente engancha, seduce, aterra... me fascina.

" Quizá tuve un amante que me sedujo un día,
¡ Tan malo que, por éso, me gusta todavía ! "